Archivo de Mayo 2008

16-05-2008 Atenas

Mayo 19, 2008

Nos levantamos temprano decididos a subir a la Akrópolis. Otra vez tomamos el tranvía. Nos bajamos en Neos Kosmos e hicimos combinación con el metro hasta la estación Akrópolis (¡que útil le hubiera sido a Pericles contar con este sefvicio!). A la salida de la estación desayunamos en un lugar ubicado de manera muy convenirnte y nos dirigimos hacia la entrada de la Akrópolis.
El costo de la entrada es de €12 y sirve para visitar durante 4 días el Partenón, su museo, las ruinas adyacentes y otros sitios de interés. Como teníamos pensado regresar a Vravrona al otro día, nos pareció un despropósito desperdiciar el tiquete, ya que no venden sólo entrada para el Partenón. De modo que resolvimos dejar esta visita para después y seguimos paseando por Atenas (que tiene de todo aparte de ruinas).

Nos metimos en un mercado callejero de Plaka atiborrado de cosas, tomamos algunas fotos y fuimos caminando otra vez hasta el hotel de Kostas. Terminamos de arreglar los detalles de nuestro viaje a Egipto y fuimos a comer una pizza muy mala en un lugar que decía “Pizza Gourmet”. Es notable como abusan cada vez más de la palabra gourmet.

Luego caminamos por la ciudad, nos sentamos en la Plaza Omonia a darle pan a una paloma blanca que picoteaba a todas las que se le acercaban y estuvimos buscando un trípode. Eva no podía mas del sueño, así que volvimos a casa para hacer una “siesta”.

16-Palomita.jpg

Tomamos el metro para volver a Neos Kosmos. El metro también es nuevo y fue realizado para los Olímpicos. En Atenas, cuando alguien decide hacer un agujero, tiene que avisar a medio mundo. La construcción del metro de Atenas fue una verdadera excavación arqueológica, teniendo que modificar varias veces los planos de los trayectos, ya que cada tanto daban con las ruinas de una civilización perdida. Gracias a esto, en cada estación existen museos in-situ donde se explica detalladamente lo encontrado y sucedido.

16-Sintagma.jpg

Llegamos a la casa cansados. Nos acostamos a las 9 PM y la “siesta” se prolongó 12 horas.

Pablo & Eva

15-05-2008 Atenas

Mayo 19, 2008

15-Akropolis.jpg

Nos levantamos y fuimos de nuevo al hotel Athens Plaza. Fuimos a hacer una vuelta pendiente, charlamos un rato con Kostas y en un momento preguntó: “¿Comieron? ¿Quieren almorzar conmigo acá.” Subimos entonces al restaurante, vineron 3 mozos, nos dieron la carta y Kostas dijo “Pidan lo que quieran.”

La entrada fue una ensada típica de Creta, y de fuerte Eva comió un pescado grillado con arroz (que no terminó), mientras que Kostas y yo comimos carne con verduras (que sí terminamos). Nadie quiso postre, pero yo tomé café.

15-Comida Hotel Kostas.jpg

Kostas volvió a trabajar y nosotros salimos a dar vueltas por la ciudad. Paseamos por el Jardin Nacional, el Zappion, Kolonaki (un barrio muy fashion) y subimos al monte Lycavitos. Nos alcanzó la noche allí arriba y logramos tomar una fotos nocturas de la Akrópolis.

15-Zapion.jpg

Luego, caminamos hacia Síntagma de nuevo. En ese momento llegamos a la conclusión de que “todos los caminos conducen a Síntagma”, no a Roma. Antes de llegar, aprovechamos para ingresar al Museo Benaki que queda de pasada y está abierto hasta las 24hs los jueves. Nos fuimos cuando nos echaron, incrédulos de que ya fuesen las 12. Llegamos a Síntagma muertos de hambre y tuvimos que buscar algo rápido para comer ya que el último tranvía sale a la 1:00AM entre semana (los fines de semana es 24 horas). Llegamos a la casa exhaustos.

Pablo & Eva

14-05-2008 Vravrona – Atenas

Mayo 19, 2008

Tía Mery nos llevó a la parada del bus después de almorzar y nos embarcamos vía a Atenas.

Después de una hora de viaje llegamos a Atenas. Finalmente una ciudad con transporte público accesible. Con €0.80 te podés montar en todo el trasporte disponible (metro, tren, bus, tranvía) durante 1:30hs después de validar el boleto. No hay barreras que impidan el paso a nada, así que confían en la honestidad de la gente, ya que rara vez se ve a alguien controlando los boletos.
Salimos del bus y tomamos un metro. Luego de dos estaciones llegamos a la Plaza Síntagma, la plaza principal o la de la Constitución. Cuando llegamos estaba lloviznando, pero el tiempo que tardamos en ponernos el abrigo fue suficiente para que dejara de llover.

Salimos del metro, cruzamos la plaza frente al Parlamento y fuimos al “Athens Plaza”, el hotel que dirige Kostas, el primo de Eva. El tiene sus “contactos” y nos ayudó a comenzar a organizar el viaje que vamos a hacer a Egipo.
Se hicieron las 17:30hs. Fuimos a caminar un poco por Plaka y a las 18:30hs volvimos al hotel encontrarnos con Kostas. Subimos en su auto y nos llevó hasta el apartamento de Petros en Nea Smyrni. Dejamos algunas cosas y estuvimos un rato ahí hasta que volvimos a salir.

14-Eva y PlayMobil.jpg

Caminamos una cuadra y tomamos el tranvía de vuelta a Síntagma. Es necesario que haga un ALTO en el relato en este momento. Cuando digo TRANVIA, (argentinos) no piensen en la prolongación sobre tierra de la linea A: nada más lejano. El tranvía en Atenas es algo muy futurista que fue instalado para los Olímpicos del 2004. El diseño de los vagones es obra del mismísimo Pinin Farina (el mismo que diseñó el Ferrari). Llegamos a Síntagma y caminamos hacia Plaka, un pequeño barrio a los pies de la Akrópilis, lleno de casitas multiformes con estrechas calles y mercaditos por doquier.
Como buenos turistas fuimos capturados por un tipo en la puerta de un restaurante al pie de unas largas escaleras ascendentes, quien nos llevó hasta la terraza del mismo y nos ubicó en una mesa. Cuando nos sentamos en la mesa estaba allí: el Erection.

La Akrópolis nocturana es algo magnífico. Mi primera sensación fue: “¿Dónde carajos estoy?”… Uno no comprende si está en un estudio de Hollywood, Universal Studios, Disney o qué… Completamente iluminadas, las paredes sobre la pierda se imponen y reclaman “autóritas”. El pequeño templo se luce en medio de la piedra, iluminado y en nuestro caso, acompañado por musica típica en vivo. Un hermoso escenario para una comida perfecta: ensalada griega, pan pita, tsatziki (una salsa a base de yogurt y pepino), saganaki (queso típico frito), dolmadakia (hojas de parra rellenas) y ouzo (un trago típico anisado) que nos regalaron de cortesía al final.

14-Ouzo Times.jpg

Luego de comer caminamos calle arriba hacia la Akrópolis. Llegamos hasta la reja que lo separa de Plaka y nos metimos por una de esas tantas callecitas de no más de un metro de ancho, llenas de casas una al lado de la otra sin ningún planeamiento urbano, giros inesperados y gatos que observan inmóbiles como estatuas. Seguimos caminando hasta volver a Síntagma y tomamos el tranvía de vuelta al apartamento.

Ahí tampoco pudimos conectarnos a internet.

Dormimos.

13-05-2008 Vravrona

Mayo 19, 2008

Despues de subir el blog a internet con la lentísima conexión y ver el amanecer, con el horario aun muy descuadrado, nos acostamos a las 7AM. Cuando nos levantamos a las 3PM. había dos lasagnas deliciosas en el horno. Una con carne y una sin. Estuvimos un rato en casa mientras revivíamos y luego decidimos salir todos a caminar.

13-amanece eva.jpg

Los más viejos salieron rapidísimo y los perdimos de vista. Cuando salimos a la calle nos encontramos a otro Kostas, el esposo de Kikí, la hermana de Tía Mary. Nos invitó a pasar a su casa que en realidad son cuatro casas en una y charlamos un rato mientras comíamos galletitas. Ellos se mudaron ahí hace pocos años cuando terminaron de construírla y en cada casa vive uno de sus tres hijos con sus respectivas familias.

13-Casa Kostas y Kiki.jpg

Al rato aparecieron los tíos y Mery y nosostros nos fuimos. Volvimos a la costa a recoger mas sal y caminamos un rato entre las piedras y una pequeña montaña aledaña tomando fotos. Desafortunadamente la civilización moderna sigue su curso invasivo y encontramos varia basura típica de la modernidad: botellas plásticas, latas y otos empaques varios de porquerías. He venido varias veces a este lugar desde que tengo 12 años y es la primera vez que veo esto en este lugar poco habitado. Sad but true.

Volvimos a casa cuando empezó a oscurecer y no hicimos mucho más. Pablo (el viejito) se fue a dormir temprano porque estaba cansado y yo bajé unas horas después.

Al otro día viajabamos a Atenas.

Eva

Lunes 12 de Mayo. Vravrona.

Mayo 13, 2008

La sonrisa de Evita

Esta mañana nos levantamos y finalmente despues de mucho tiempo no hicimos nada ¡Qué placer! 

El aire de aquí es excelente, y creemos que ese debe ser el secreto de la longevidad y vitalidad de toda esta gente.

Petros tiene 81 años. Usa su notebook a la perfección, graba en DVDs todas las películas que pasan a diario en un ciclo de la TV, camina 3km diarios, nada en el mar, sube y baja escaleras todo el día, se tira al piso para revisar un enchufe y se levanta sin agarrarse de nada… Parece un tipo de 60 años. Tiene manos grandes, cejas peludas, es cariñoso, no puede estar 5 minutos sentado porque se aburre, habla fuerte y me recuerda a mi abuelo.

Tia Meri tiene 77 años y tiene la misma vitalidad de Petros. Es increible. Siempre tiene alguna cosa en el horno, literalmente hablando.

 

Hoy fue un mal día en lo que a electrónica se refiere. Tuvimos que hacerle un by-pass al cargador de la compu y aun no encuentro la falla aleatoria en el grip de la cámara.

La conexión de internet aquí, en Vravrona, es telefónica (33 kbps) ya que no existe ADLS, clable ni nada… y como no pudimos hacerla funcionar con nuestra laptop, usamos la de Petros, aunque sólo para subir las cosas al blog.

Tenemos pensado irnos a Atenas el miércoles a pasar unos días. En la casa de allí hay ADSL, creemos.

Yo me la paso hablando con Petros. Eva se la pasa comiendo y eso la pone muy feliz, como se ve en la foto.

 

Domingo 11 de Mayo. Frankfurt – Atenas

Mayo 13, 2008

Nos despertamos y desayunamos en el hotel. Frente a nosotros había una familia francesa cuyo hijo menor vomitaba todo lo que se comía y su madre ya no sabía que hacer con el vómito. Es la verdad.

Fuimos hasta la estación central y tomamos el un tren. La realidad es que son tantos los trenes (¡nuestro anden era el 103!) que no hace falta esforzarse mucho para equivocarse.

Minutos antes de tomar el tren tuvimos una charla en la cual disertamos acerca de cómo ahorrar dinero en Europa evitando pagar los pasajes ya que casi no los controlan (€3.6 cada ticket). Me pregunto de qué nos quejamos en Buenos Aires… sí, lo sé… y no empicen con que el servicio no es bueno, porque si mañana nos ponen el servicio de los alemanes y nos dicen que ir y venir del laburo en subte nos sale $30 vamos a quejarnos lo mismo… o más.

Apenas ingresamos al tren y este arrancó, apareció un gordo gigante que nos pidió los boletos (nuestra teoría acababa de caerse). Tres minutos después de revisar los tickets y dar vueltas por resto del vagón, el grandote se nos acerca y dice “¿Van al aeropuerto? Tomaron el tren equivocado. Bájense en la próxima estación, crucen el andén, paguen de nuevo, vuelvan a la estación central y tomen el tren hacia el aeropuerto que para en el mismo sitio donde tomaron este: es el S8 o S9… no el S1 que tomaron”. A mi me habían dicho otra cosa cuando compré el ticket, pero a la mierda! Ya estabamos ahí… vaya a saber dónde.

Fiel a nuestra constumbre, ya estabamos demasiado atrasados. Salimos del tren, y vimos cómo se iba el del andén de enfrente (¡¡jueputa tren!!). Esperamos otros 5 minutos. En poco más de una hora salía nuestro vuelo.

Eva llega desde el fondo de la estacion gritando: “¡Entiendo alemán! ¡Entiendo alemán!”, pues una viejita le había estado explicando dónde pararse para ingresar al tren. Claro, Eva le había respondido en alemán que ella no hablaba el idioma, de modo que la señora continuó con su explicación… y Eva entendió todo!

Esperamos unos minutos más y salí a buscar un taxi (en el medio de la nada). Finalmente conseguí un taxista que nos llevo hasta el aeropuerto. El tipo me adelantó que nos cobraría €20. Cuando llegamos, le pregunté de dónde era (imaginar lo siguiente en la voz de Apu): “I am from Pakistán and I give you the right price: 20,10 euros”, lo que marcaba el reloj.

Tomamos el vuelo de Olympic hacia Atenas.

 

A las azafatas más mala onda del mundo las conocimos allí, a 5000 metros de altura. Finalmente llegamos a Atenas y ya nada importó.

A Mery (la mamá de Eva) la encontramos dentro del aeropuerto ya que nuestro vuelos llegaron juntos. La ayudamos con el equipaje y salimos…

En el hall del aeropuerto, estaba la tía de Eva, Meri (¡la otra! A esta Meri la llamaremos “Tía Meri”, ya que la mamá de Eva tambien se llama Mery y nos confunde el relato). Subimos la maletas en 2 autos y nos fuimos a la casa (en Vravrona, a 40 km de Atenas) donde nos esperaba Petros (el tío, un personaje increíble de quien ya hablaremos).

 

Petros Pablo Maeri Meri

La casa es Babel:

Petros habla griego con Tía Meri, francés con Eva e inglés conmigo. Con Mery no habla, aunque le pasa los mensaje “vía Eva”.

Tía Meri, por su parte, habla una mezcla de francés con un poco de griego, inglés y español con Eva, e inglés conmigo. Como ella habla un poco de español, le charla a Mery. Kostas (uno de los primos) habla algo de español, pero a Eva le preocupa que no le entienda, de modo que hablan inglés, y Mery mira la TV (en griego naturalmente y no comprende, pero se ríe lo mismo y está feliz).

Tras pasar un rato en la casa, fuimos a caminar todos juntos. Resulta ser que aquí al lado vive uno de los personajes más ricos de Grecia, y cuando Puttin viene a reunirse con el presidente griego, el dueño de la casa (que ven al fondo de la foto) lo acompaña a todas la reuniones (nos cuentan “los lugareños”). El tipo se hizo hacer un helipuerto frente al mar… ¡No! ¡Una cosa de locos! En frente vive otro millonario, dueño de la empresa de lácteos más grande del país. Esta gente sólo pasa parte del año en esas casas.

 

 

 

Luego nos fuimos “aquí a 2 cuadras” a la costa del Egeo y terminamos recolectando sal de las piedras (ahora tenemos nuestra propia sal marina 100% natural y sin aditivos) y sacamos esta foto de Eva con los brazos sobre el horizonte: entre el cielo y el Egeo

Eva entre el cielo y el Egeo

 

 

 

Volvimos cuando oscureció y se puso frío. Tia Meri había preparado Spanakópita: una especie de tarta de espinacas con masa filo muy sabrosa.

Hoy fue un día largo.

 

Pablo & Eva.

Sabado 10 de Mayo. Frankfurt.

Mayo 13, 2008

El calor y el silencio de la ciudad fueron las cosas más destacables de hoy, por no mencionar los precios.

Apenas salimos del avión, nos perdirmos. Y cuando digo “nos perdimos” no digo que “juntos nos perdimos” sino que yo perdí a Eva y Eva me perdió a mi.

La historia es esta: yo no soy un joven europeo de modo que me enviaron con el resto de la masa (gente de Sigapur, iraníes, irakíes, pakistaníes, indios, etc) por la entrada de “Non-EU Residents”. Cuando pasé la aduana (¡me dejaron entra a Alemania!), Eva no estaba allí, ya que a los europeos ¡¡¡ni siquiera les sellan en pasaporte!!! sólo se los miran y les dan la bienvenida. Tras dar vueltas por mas de 20 minutos, me acerqué a Información y la hice llamar por el altoparlante (siempre dando la nota). Mientras tanto, Eva ya me imaginaba deportado (no sería la primera vez, desagraciadamente). Finalmente nos reencontramos, en el lugar donde entregan el equipaje.

Debo reconocer que fue un poco estresante.

Frankfurt

Salimos del aeropuerto. Hicimos unos metros y tomamos un tren hasta la Estacion Central HBF (3 estaciones). Desde allí caminamos 1 cuadra hasta el Hotel Tourist. Eran alrededor de las 16hs. Dormimos un poco y salimos caminar…

A las 22hs y ya no habían muchos lugares donde comer. Llegamos a un restaurante de pastas. Nos atendió un italiano y pasó algo chistoso: nosotros no hablábamos alemán y él no hablaba inglés, de modo que él resolvió hablarnos en italiano y nosotros en español… con toda naturalidad. Nos preguntó qué ibamos a tomar, así que nos trajo un agua Pellegrini mientras tomaba el pedido.

Cuando nos dijo los precios (€24 un pescado + €22 el otro plato) le dijimos que no se lo tomara a mal, pero que no era lo que estabamos buscando pagar, sino unas pastas (que ya no quedaban). Dijo que no había problema y nos recomendo una pizzería: “Pizzería Roma, piú bonna pizza e pasta”. No quiso cobrarnos el agua y nos invitó a quedarnos hasta terminarla.

Seguimos caminando y llegamos a la “Pizzería Roma”. Nos atendió otro italiano: un pelado fortachón con la nariz rota, de unos 50 años: Sergio, quien no sólo hablaba perfecto español sino que también había estado en Cali el año pasado.

Stop?

 

Luego de comer, caminamos. El clima era delicioso.
Llegamos al hotel. Organizamos las valijas y dormimos.

 

 

 

 

TAM rico!

Mayo 10, 2008

Viernes 9 de mayo. 20:09 GMT -3. Saõ Paulo.

Sao Paulo

Vuelo TAM JJ-8005.

La comida fue mejor que la de muchos lugares de PalermoGólico.
Como es costumbre, Eva pidio “menú especial”, mientras que yo dije “lo que haiga”. Mi plato era un sandwich de zuchini, mozzarela y panceta, acompañado por unos pancitos negros y manteca “para echarle”.
Se conoce que el “azafato” (¡qué palabra!) la vió con hambre y a cada rato le traía más comida… y como estabamos en la última fila, repetimos de todo…
Yo, por mi parte, me comí hasta el postre del tipo que venía sentado a mi lado.
Cuando terminámos de guardarnos todas las “compoteritas” que nos dieron (100% Sudakas) llegamos a Saõ Paulo.
La hora es la misma que en Buenos Aires. La temperatura tiene 2 hs de retraso.

Pablo (Eva juega a sacar fotos)